En una flota de gran tamaño, revisar los neumáticos con la frecuencia necesaria para garantizar la seguridad no es solo un reto técnico, es una carga operativa considerable. El problema no es hacer la revisión, sino conseguir que todos los vehículos se revisen con suficiente frecuencia sin aumentar su tiempo de parada.
En este artículo te explicamos qué es y cómo funciona la inspección automatizada de neumáticos, por qué las revisiones manuales no son rentables a partir de cierto tamaño de flota y cómo convertir sus resultados en un plan de mantenimiento real.
Una revisión manual de neumáticos bien hecha lleva tiempo: comprobar la profundidad del dibujo en varios puntos de cada neumático, buscar signos de desgaste irregular y anotar el resultado. Multiplicado por decenas o cientos de vehículos junto con la frecuencia que la seguridad exige, convierte esta actividad en una de las partidas de mantenimiento más difíciles de sostener.
El resultado habitual no es que se dejen de hacer revisiones, sino que se espacian más de lo ideal en el tiempo. Pudiendo llegarse a la situación de que estos se revisan cuando hay tiempo, no cuando toca. Revisar manualmente es posible en una flota pequeña, pero a partir de cierto tamaño, mantener una frecuencia uniforme en todos los vehículos, sin añadir tiempo de taller, deja de ser factible con métodos manuales.
Los neumáticos continúan siendo una de las principales causas de defectos graves en la inspección técnica de vehículos en España. Según datos de AECA-ITV correspondientes a las inspecciones de 2025, los defectos en ejes, ruedas, neumáticos y suspensión representaron el 19% de los defectos graves detectados, el tercer capítulo en importancia, solo por detrás de alumbrado y señalización y de las emisiones contaminantes.
Cuando los controles se espacian demasiado en el tiempo, un neumático puede pasar de estar dentro de los límites a tener un defecto grave sin que nadie se dé cuenta hasta la siguiente revisión o hasta la propia ITV. Esto supone un riesgo para la seguridad de una flota que, en el mejor de los casos, acabará con una visita al taller que se podría haber evitado planificando con tiempo.
La inspección automatizada de neumáticos traslada esa comprobación del taller, y de la disponibilidad de una persona para hacerla, a un punto de paso que el vehículo ya recorre de forma rutinaria: la entrada al depósito, por ejemplo, MICHELIN Automated Inspection utiliza tecnología QuickScan instalada en ese punto de paso, de forma que la revisión ocurre sola, sin que el conductor o el taller tengan que hacer nada adicional.
Cuando el vehículo circula sobre el sistema, se automatizan varios procesos a la vez: identificación del vehículo, medición de la profundidad del dibujo, detección de determinados problemas de presión, recopilación de información sobre el estado de los neumáticos y generación de datos para la planificación del mantenimiento.
El proceso de inspección explicado anteriormente, llamado drive-over, consiste en tres pasos. Primero, el vehículo circula recto y a un ritmo constante sobre el sistema QuickScan. A continuación, el vehículo se identifica automáticamente, normalmente por matrícula, y los neumáticos se escanean. Finalmente, se genera un informe listo para ser consultado y compartido por tu equipo con diferentes perfiles que intervienen en el mantenimiento y la planificación, como pueden ser el proveedor de neumáticos o el responsable de mantenimiento.
La gran ventaja operativa de este sistema es que la frecuencia de inspección deja de depender de que haya una persona libre o un hueco en la agenda del taller. Como la medición se realiza en un punto por el que el vehículo pasa de todos modos, una mayor frecuencia no supone más tiempo de inmovilización del vehículo.
El sistema no se limita a detectar problemas: genera una lista de intervenciones y un calendario de mantenimiento predictivo. Las fechas de desgaste predictivas que ofrece el sistema de inspección automatizada permiten anticipar sustituciones con hasta 60 días de margen, proporcionando un margen de tiempo suficiente para planificar la intervención en lugar de reaccionar a ella.
Este enfoque también tiene un efecto medible sobre la vida útil del propio neumático. El uso regular de la inspección automatizada, combinado con las operaciones de mantenimiento necesarias, permite aprovechar hasta 1,3 mm adicionales de banda de rodadura, hasta un 9 % más de vida útil del neumático.
Para una flota que ya usa un enfoque de mantenimiento predictivo de neumáticos, la inspección automatizada es la pieza que alimenta ese calendario con datos de desgaste reales y frecuentes, en lugar de estimaciones basadas en revisiones puntuales.
La inspección automatizada no sustituye las comprobaciones del conductor ni las revisiones de taller, las complementa. El conductor sigue siendo quien detecta un pinchazo o un daño visible entre inspecciones automatizadas, y el taller sigue siendo quien decide la reparación una vez detectado un problema. Lo que cambia es la frecuencia y la cobertura del control de fondo. En lugar de depender solo del criterio y el tiempo disponible en cada revisión manual, la flota cuenta con una medición objetiva y sistemática en cada paso por el punto de control.
Esto encaja directamente con las verificaciones de vehículos que ya forman parte de la rutina de una flota, y con el control de la presión y temperatura de los neumáticos en carretera: la inspección automatizada cubre el punto de paso por el depósito, y estas dos soluciones cubren el vehículo mientras está en ruta.
Antes de implementar un sistema de este tipo, conviene tener claro qué se va a medir para valorar su impacto real:
Estas métricas conectan directamente con cualquier ejercicio de reducción de costes de flota que ya estés siguiendo, ya que la mayoría de ellas ya forman parte del cuadro de mando habitual de mantenimiento.
Grupo Cariño, empresa de mudanzas y transporte en España con más de 100 vehículos entre portavehículos, grúas y otros camiones, ha implementado la solución de mantenimiento predictivo de neumáticos para tractoras y remolques. Esta automatización de las inspecciones le ha permitido reducir las paradas innecesarias, optimizar el mantenimiento predictivo y alargar la vida útil de sus neumáticos.
Si quieres saber cómo la inspección automatizada de neumáticos encajaría en el mantenimiento de tu propia flota, ponte en contacto con nuestro equipo.
Es un sistema que mide automáticamente la profundidad del dibujo y detecta posibles problemas de presión cada vez que un vehículo pasa por un punto de control, normalmente a la entrada del depósito, sin necesidad de una revisión manual.
No. Complementa las comprobaciones del conductor y las revisiones de taller, aportando una medición objetiva y frecuente de fondo en cada paso por el punto de control, en lugar de sustituir el criterio humano cuando hay un daño visible o un problema que requiere intervención.
El sistema está diseñado para inspeccionar cada vehículo en el tiempo que tarda en pasar por el punto de control a un ritmo normal, sin necesidad de detenerse ni de una inspección adicional, por lo que el límite práctico lo marca el tráfico de vehículos por el punto de paso, no el propio sistema de escaneo.
Sí. MICHELIN indica que su tecnología QuickScan funciona con vehículos ligeros y pesados de cualquier marca, y con neumáticos de cualquier marca, no solo MICHELIN.