La gestión de flotas no se trata solamente de gastar menos, sino de averiguar en que se nos va el dinero y centrarnos en las medidas de mayor impacto. Cuando controlamos los costes de flota, mejoramos nuestros márgenes de ganancia, reducimos imprevistos y ganamos fiabilidad (que el cliente experimenta como un mejor nivel de servicio).
Son todos los gastos necesarios para que tus vehículos (camiones, furgonetas, turismos de empresa, maquinaria, etc.) operen: desde el gasóleo hasta el seguro, pasando por taller, neumáticos, peajes, dietas y costes de oficina.
Estos se pueden dividir en costes fijos y variables:
Los costes fijos no aumentan con la actividad de nuestra flota y los más comunes son los siguientes:
Estos costes aumentan con la actividad de nuestros vehículos y los más comunes en cualquier flota de transporte tanto de mercancía como de pasajeros son:
Para estimar los costes, debemos tener en cuenta tanto los costes fijos como los variables del periodo objeto de nuestros cálculos. La siguiente fórmula te permitirá calcular dicho coste de manera sencilla.
Coste/km = (costes fijos del periodo + costes variables del periodo) / kilómetros del periodo
Después, puedes desglosar dicho coste por:
Con estos datos podrás tener una mejor idea de cual es tu margen, no obstante, para conseguir datos pormenorizados y cálculos exactos, necesitamos de una solución inteligente para flotas que nos proporcione estos datos listos para su análisis en un cuadro de mando sencillo.
Los principales factores clave del rendimiento que deberíamos revisar (al menos una vez al mes), son los siguientes:
Con el seguimiento de estos cinco indicadores podemos comprender mejor el desempeño de nuestra flota y donde podríamos actuar para mejorar dicho rendimiento y por consiguiente la rentabilidad de nuestra actividad.
Combustible: acaba con el derroche “invisible”
Trabajar en medidas para reducir el tiempo en Ralentí, acelerones, exceso de velocidad y repostajes sin control, de impacto directo en el gasto de combustible. Si tienes una flota comercial ligera echa un vistazo a esta guía y para consejos específicos sobre flotas de camiones echa un vistazo a este artículo.
Rutas y planificación: menos km, más trabajo útil
Revisa desvíos, esperas, vueltas “por costumbre” y kilómetros en vacío. Aquí podemos conseguir ahorros de manera rápida. Siendo el seguimiento de vehículos fundamental para lograr optimizar rutas de forma continua.
Conducción eficiente (fomentando la eco-conducción)
Mejorar el comportamiento del conductor y fomentar una conducción eficiente y más ecológica, es posible con los planes de formación adecuados y un seguimiento para verificar la efectividad de dicha formación.
Mantenimiento preventivo VS reactivo
Un plan serio debería incluir el mantenimiento preventivo de los vehículos que componen la flota. Esto reduce averías costosas e imprevistas, costes extra de grúas, retrasos que nadie quiere y tener vehículos parados. Para una información más completa sobre todos los beneficios del mantenimiento preventivo echa un vistazo a esta guía y si quieres conocer las diferencias entre los diferentes tipos de mantenimiento las tienes aquí.
Neumáticos: presión y temperatura bajo control
No se trata solo de desgaste: la presión y la temperatura te dicen si vas hacia un pinchazo, un problema mecánico o incluso un fallo relacionado con los frenos. La monitorización de presión y temperatura (tpms), nos permite controlar esta variable proactivamente para evitar paradas imprevistas y garantizar el rodaje a presiones correctas para reducir el consumo.
Reducir la siniestralidad: cada golpe cuesta más de lo que parece
No es solo el arreglo: es el vehículo parado, la franquicia, la prima que sube y el servicio que se resiente. Aquí la medidas se centran en diseñar un plan de acción que incluya la formación a conductores, el rastreo de los vehículos y la asistencia en cabina. Proporcionando a nuestros conductores todas las herramientas necesarias para mejorar la seguridad.
Compras y proveedores: negocia con números no a ojo
Cuando dispones de métricas (km, consumo, frecuencia de taller y coste medio por reparación) puedes hacer mejores comparaciones entre proveedores y negociar precios de manera mucho más justa.
Políticas claras: repostaje, peajes, tiempos, incidencias
Debemos definir claramente qué se permite y qué no. La falta de normas bien definidas es causa común de gastos innecesarios relacionados con dichas actividades.
Asegurar el cumplimiento normativo y documentación al día
Tacógrafo, revisiones, formación, permisos, inspecciones… debemos evitar sanciones y paradas inesperadas si queremos ser más productivos y fomentar el ahorro.
Costes de gestión: menos papeleo, menos errores
Partes, incidencias, validaciones, llamadas… digitalizar procesos reduce horas improductivas y mejora el control y los software de gestión de flotas pueden ayudarte a simplificar muchas de estas tareas.
Como complemento a las mejores prácticas que debes seguir para reducir los costes de tu flota, te proponemos el siguiente plan de acción:
¿Cuál es el mayor coste de una flota?
Suele ser el combustible, pero depende del tipo de operación y del nivel de incidencias/averías.
¿Qué es mejor: comprar o renting?
Depende del uso, del tiempo de renovación y de tu capacidad de gestión. Decide con coste total, no por intuición.
¿Cómo bajo costes sin comprometer la seguridad?
Priorizando el mantenimiento preventivo, la mejora del comportamiento de conducción y la planificación en general. Nunca recortar en aquello que vaya a reducir el nivel de servicio.
MICHELIN Connected Fleet te ayuda a pasar del dato a la acción para reducir el coste por kilómetro y obtener la visibilidad operativa necesaria para detectar fugas. Contacta con nosotros y te asesoraremos sin compromiso sobre la forma más efectiva en la que puedes reducir los costes de tu flota de manera significativa.